El origen de Zarpalia

A lo largo de mi vida, mi felicidad siempre ha tenido nombres propios y cuatro patas. He tenido la suerte de compartir mi camino con animales increíbles que me han enseñado más sobre la lealtad y el amor que cualquier otra cosa. Siempre que pienso en ellos, lo hago con una sonrisa, pero me daba cuenta de que las fotos que tenía por casa no les hacían justicia.

Acaban siendo imágenes que guardas en una estantería o en el móvil, pero que con el tiempo pierden esa fuerza que tenían cuando ellos estaban presentes. Yo no quería simplemente "una foto más". Buscaba algo que tuviera la importancia de una obra de arte, algo que al mirarlo te hiciera sentir que su esencia sigue presidiendo la casa.

Así fue como empecé a diseñar estos retratos taxonómicos. Me inspiré en las láminas científicas del siglo XIX porque tienen esa mezcla de elegancia, detalle y respeto por la naturaleza que me fascina. Quería elevar la figura de nuestras mascotas, sacarlas del marco de plástico común y ponerlas en un soporte noble, como el aluminio, tratándolas con la dignidad de una pieza de museo.

Zarpalia nació de esa necesidad personal: la de crear un legado que esté a la altura de lo que ellos nos dan. Porque al final, lo que hacemos aquí no son solo cuadros, es nuestra forma de darles las gracias por habernos elegido.

En memoria de Peppa, Wicca, Eevee y Mochi. Gracias por cada segundo a mi lado; vuestra huella es eterna.